domingo, 19 de abril de 2009

Inervación del yeyuno y el íleon

· Inervación ·


La AMS y sus ramas están rodeadas por un plexo nervioso perivascular a través del cual son conducidos los nervios a las paredes del intestino irrigadas por las arterias.



Las fibras simpáticas en los nervios del yeyuno y del íleon se originan en los segmentos espinales de T8-T10 y alcanzan el plexo nervioso mesentérico superior a través de los troncos simpáticos y los nervios esplácnicos torácicos abdominopélvicos.

Las fibras simpáticas presinápticas establecen sinapsis con cuerpos celulares de neuronas simpáticas postsinápticas en los ganglios (prevertebrales) celiaco y mesentérico superior.

Las fibras parasimpáticas de los nervios del yeyuno e íleon proceden del tronco vagal posterior. Las fibras parasimpáticas presinápticas conectan con neuronas parasimpáticas postsinápticas en los plexos mientérico y submucoso ubicados en la pared intestinal.

En general, la estimulación simpática reduce la motilidad y las secreciones intestinales y actúa como vasoconstrictora, disminuye o detiene la digestión y hace que el flujo sanguíneo (y la energía) esté disponible para una respuesta “huída o lucha”.

La estimulación parasimpática aumenta la motilidad del intestino y su secreción, restaurando la actividad digestiva tras las reacciones simpáticas.

El intestino delgado también dispone de fibras sensoriales (aferentes viscerales). El intestino es insensible a la mayoría de los estímulos dolorosos, incluidas la sección y quemadura, siendo sensible a la distensión que se percibe como cólico (dolor abdominal espasmódico).

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